Grisalla
Grisalla, técnica de pintura al óleo en la que se emplean únicamente tonos grises, neutros y hasta colores tierra. La grisalla produce un efecto monocromático frío y sólido, que se ha utilizado desde el periodo gótico para hacer que una pintura bidimensional parezca un relieve, escultura o arquitectura tridimensional. Se encuentran excelentes ejemplos de esta técnica en la obra de los pintores flamencos del siglo XV Jan van Eyck y Petrus Paulus Rubens, Goya y del pintor italiano Andrea Mantegna, entre otros.

Bautismo de San Francisco, Velazquez

Retablo de Gante, Jan van Eyck
La grisalla se ha usado también con éxito en la pintura al fresco y en las vidrieras, y en algunos casos sirve como referencia en el dibujo subyacente.
La razón de los tonos utilizados en esta técnica es la economía. Antiguamente, los pintores preparaban sus propios óleos y debido al alto costo de los pigmentos, las obras se pintaban utilizando los tonos neutros y posteriormente se aplicaba una veladura del color deseado. Los libros de arte revelan que los contratos firmados por los pintores, previo a la realización de una obra, especificaban detalles de cómo sería la obra, incluyendo la técnica.
Hablar con propiedad
Muchas veces escuchamos hablar de “glaseado” cuando se intenta hacer referencia a una veladura.
Pero… cuál es la forma correcta? La palabra glaseado es un invento que deriva de los tan usados glaseadores, pero carece totalmente de sentido en el mundo del arte. No obstante, hablar de veladura en un ambiente artísitico es lo correcto.
Cabe aclarar que el glaseado es un término utilizado en gastronomía y lejos está de acercarse al arte.